Despoblados. Lagüelles.

En una Europa homogénea y muy poblada, la España vacía es una experiencia inigualable. Paisajes extremos y desnudos, desiertos, montañas áridas, pueblos imposibles y la pregunta constante: quién vive ahí y por qué. Cómo han soportado, siglo tras siglo, el aislamiento, el sol, el polvo, la desidia, las sequías e incluso el hambre”.
(La España Vacía. Sergio del Molino).

   Quizá por esa pregunta me fascina la Historia y dentro de ella la del mundo rural. Supongo que esas inquietudes son las que le llevan a una a caminar en busca de respuestas, añadido a la necesidad de valorar y proteger lo que un día fue para poder aprender siempre de ello.

      En este tiempo en el que, por suerte, se habla de la “España vacía” me gustaría hacer una reflexión sobre algunos de los despoblados que conozco y las impresiones que me produjeron. Con sentimientos comunes como la nostalgia, la tristeza y el valor. Empezaré por Lagüelles.

     Lagüelles era un pueblecito de la provincia de León anclado en el Valle del río Luna. Dedicado a la ganadería y al cultivo, pues era una zona muy fértil. Tendría unos doscientos habitantes y una extensión parecida a los más de diez núcleos que formaban el valle. En 1956 todos quedaron bajo el agua del llamado “Embalse de Barrios de Luna”. 

   Lagüelles era el pueblo de mi bisabuela y desde pequeña me preguntaba cómo era posible que alguien pudiera echar a las gentes de sus casas para inundarlo después. No lo entendía antes y no lo entiendo ahora.

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Embalse de los Barrios de Luna (León)

        Sus ruinas se pueden divisar desde la carretea que va a Babia puesto que durante todo el año se puede ver la espadaña de la iglesia. La mejor época para visitar el pueblo que un día fue, es de agosto a octubre, cuando el embalse está más bajo. El acceso es muy sencillo, hay que dejar el coche antes de llegar al puente de Abelgas de Luna, a la izquierda veremos un camino forestal y solo hay que seguirlo. La ruta es muy sencilla, sin desnivel y podemos ir divisando la inmensidad de este embalse e imaginar el valle que era.

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         El trayecto son unos 7km ida y vuelta. Llegaremos a Lagüelles una vez nos hayamos encontrado una cabaña a nuestra izquierda, junto a ella ya podemos escuchar al río Luna, lo seguimos y allí aparecerá la soledad, la ruina y la desmemoria.

       Cruzando el río se accede a la iglesia y desde allí se puede caminar entre las casas, por los caminos, hasta donde nos lo permite el agua.

     Cuando llegué no sabía qué pensar ni qué sentir, fueron los días siguientes, recapacitando sobre los visto, cuando realmente me di cuenta de la dimensión de este encuentro.

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Lagüelles

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         Son ruinas de hogares que todavía conservan sus paredes con  mucha dignidad, incluso se puede apreciar el tipo de construcción característico. No se percibe ni un ruido de la carretera, a penas se escuchan los pájaros.

Éstos no son “pueblos fantasma“, no dan miedo como muchos dicen, solo producen nostalgia, tristeza y respeto a las gentes que un día la habitaron. Este pueblo no se despobló, pese al título del artículo, lo destruyeron. Arrancaron a las familias de sus hogares para inundar sus casas por unos intereses que ahora no voy a comentar.

        Es curioso como en la página web de la Confederación Hidrográfica del Duero no se menciona nada de estos pueblos, su historia no importa. A cambio se ofertan actividades relacionadas con la naturaleza: ” se ha generado una creciente actividad recreativa, como la contemplación del paisaje, actividades y pesca deportiva, deportes náuticos, caza, baño y senderismo, etc. En definitiva, un creciente negocio turístico, con dos campings…”.

        Así es el comportamiento del ser humano, que irrumpe destrozando la naturaleza y un modo de vida que gira en torno a ella, para moldearla a su gusto y generar “actividad recreativa” sin recordar que lo hay debajo. Una verdadera pena.

       Es importante conocer estos lugares, visitarlos y asegurar el acceso. Solo así comprenderemos las consecuencias de la destrucción y la desidia. Ojalá se crease una red de rutas de senderismo que nos permita comprender la realidad que hay bajo muchos embalses españoles.

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Fotografías: Historicacultura.com

 

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Acerca de Historica Cultura

Historiadora y gestora cultural
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